miércoles, 15 de enero de 2014

Aprender habilidades directivas gracias a los caballos.


 

  • La empresa Russ Natural Horse Way emplea caballos para mejorar las habilidades directivas: liderazgo,cohesión,gestión de crisis, negociación...
  • También los utilizan para hacer diagnósticos personales de talentos y carencias.
  • A los caballos no les intimidan los cargos, los trajes caros o ser despedidos.


Un caballo en libertad en un picadero. A su lado un hombre que tiene bajo su cargo a un buen número de empleados y que tiene que convencer a ese animal de más de 500 kilos para que asuma su liderazgo y elija seguir sus pasos. Puede que lo haga inmediatamente, puede que no llegue a conseguirlo por mucho que se esfuerce.

Un grupo de trabajadores junto a otro animal diferente. Deberán apañárselas para formar una manada en la que otro caballo quiera integrarse y conducirle al otro extremo de la pista. Habrá uno de ellos que emerja de forma natural como líder del grupo. La cosa puede complicarse, si una vez localizado a ese líder natural se le encomienda que repita el ejercicio desperdigando al resto y cegándoles. 

Un directivo agarra el ronzal de un caballo que no quiere pisar una superficie extraña. Un caballo no es nada si pierde el uso de sus patas. Solo cruzará si confía ciegamente en la persona que le guía.

Son solo tres de las muchas dinámicas que se pueden trabajar para conocerse mejor a uno mismo, para mejorar en muchos aspectos, a nivel personal y en relación con la empresa, colegas y empleados. A los caballos no les intimidan los cargos directivos, los trajes caros o la posibilidad de sufrir un despido. No entienden las órdenes verbales. Ser asertivo, aprovechar la oportunidad, ponerse en el lugar del otro, mejorar la comunicación no verbal y tener claro el rumbo son algunos de los factores que decidirán el éxito o el fracaso de estos ejercicios. Aunque en realidad nunca se fracasa, porque siempre se aprende.



Un caballo en libertad en un picadero. A su lado un hombre que tiene bajo su cargo a un buen número de empleados y que tiene que convencer a ese animal de más de 500 kilos para que asuma su liderazgo y elija seguir sus pasos. Puede que lo haga inmediatamente, puede que no llegue a conseguirlo por mucho que se esfuerce.

2 comentarios:

  1. El caso de los caballos es un buen ejemplo, ya que todos alguna vez tendremos que estar bajo las ordenes de un líder. Un líder no solo tiene que dar ordenes, también tiene que ver como darlas y ver si es una buena opción esa orden. Por ello un líder debe tener conocimientos de los objetivos y de las capacidades de su equipo. La noticia muestra muy bien que no importa la clase del líder si no del tipo que es y como llevar a cabo esas ordenes.

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  2. Este ejercicio con los caballos me parece una muy buena actividad para fomentar las técnicas de dirección ya que muchos se piensan que dirigir solo consiste en dar ordenes, lo que muchas veces conlleva al fracaso del proyecto.

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